Egipto es uno de esos destinos con los que todo viajero ha soñado alguna vez en su vida. Y los DinkyViajeros somos muy soñadores de la idea de que los sueños están para cumplirlos, porque la vida sólo se vive una vez…😉  Por esta razón, en octubre de 2009, decidimos embarcarnos en un viaje a Egipto, en el que pasaríamos 4 días de crucero por el río Nilo y 3 días en El Cairo.

A pesar de que, normalmente, preferimos organizar nuestros propios itinerarios y viajes por libre, para viajar a Egipto decidimos hacer el viaje organizado por una agencia de viajes ya que sólo contábamos con una semana de vacaciones y, tras hacer cálculos, nos resultaba más económico contratar un paquete turístico (con vuelos + crucero + hoteles + excursiones incluidos) que organizarlo todo por nuestra cuenta.

Así pues, salimos del aeropuerto de Madrid-Barajas una fría mañana de otoño, con la ilusión y la tranquilidad de que pasaríamos 4 días de crucero por el río Nilo y 3 días en El Cairo sin otra preocupación que la de disfrutar de cada momento del viaje. También existe la alternativa de hacerlo a la inversa, es decir, pasar 3 días de crucero y 4 días en El Cairo, aunque nuestra recomendación es que elijas la opción que hicimos nosotros ya que el crucero por el río Nilo es la parte más especial de cualquier viaje organizado a Egipto.

Asimismo, además del viaje estándar o básico, las agencias de viaje también ofrecen la posibilidad de realizar extensiones a las zonas de playa del Mar Rojo (Hurghada o Sharm El Sheikh) o bien realizar un crucero por el Lago Nasser… En cualquier caso, como decimos, son extensiones, por lo que el resumen que te contamos a continuación es igualmente válido para que te hagas una idea de lo que verás si viajas a Egipto.

Día 1: Colosos de Memnón, Templos de Hatshepsut, Necrópolis de Tebas y Valle de los Reyes, Templos de Luxor y Karnak

Cinco de la mañana y suena el despertador. A duras penas abrimos los ojos y salimos de la cama. La imagen de un campamento militar nos viene a la mente y empezamos a preguntarnos si no habrá sido mala idea esto del viaje organizado… La noche anterior habíamos llegado al barco pasadas las doce la noche, por lo que apenas habíamos descansado cuatro horas. Sin embargo, con el paso de los días, entendimos que el madrugón estaba más que justificado: la agenda del día era apretada y en Egipto el calor, aun siendo octubre, comienza a notarse desde bien temprano…

Colosos de Memnón
Colosos de Memnón

COLOSOS DE MEMNÓN

La primera parada del día fue ante los llamados Colosos de Memmnon: dos estatuas de 18 metros de altura que representan a Amenhotep III y sirvieron, en su tiempo, como entrada al templo dedicado a dicho faraón.

De aquel templo sólo quedan las estatuas, por lo que la visita se hace rápidamente. Apenas media hora para hacer las fotos de rigor y escuchar las explicaciones del guía quien, entre otras historias, nos contó que en la antigüedad, el Coloso situado a la derecha era conocido como el Coloso Parlante ya que al salir el sol emitía un misterioso sonido. Este extraño ruido se debía a la pequeña fisura que un terremoto había ocasionado en la estatua, de modo que cada amanecer, con la salida del sol y el cambio de temperatura, el agua se evaporaba produciendo una especie de silbido.

Actualmente este fenómeno ya no se puede apreciar, puesto que la figura fue restaurada en el siglo III.

Templo de Hatshepsut
Templo de Hatshepsut

TEMPLO DE HATSHEPSUT

Muy cerca de los Colosos de Memnón se encuentra el Templo funerario de Hatshepsut. Un templo tan bonito como difícil de describir y del que los entendidos dicen que es único en su género en todo Egipto. No es para menos. Y es que, a medida que te vas acercando y observas su magnitud, más increíble parece que hace miles de años pudiera llevarse a cabo una construcción de esas dimensiones…

No en vano, el Templo de Hatshepsut se encuentra excavado en la roca y tiene una serie de terrazas exteriores a las cuales se va ascendiendo a través de diversas rampas, llegando a alcanzar los 30 metros de altura.

A los DinkyViajeros fue uno de los templos que más nos gustó ya que, sin duda, el Templo de Hatshepsut es distinto a cualquier otro que puedas ver en Egipto, puesto que no tiene la estructura habitual del resto de templos. Y ello a pesar de que el templo fue parcialmente destruido por Tutmosis III, hermano de Hatshepsut.

Templo de Hatshepsut
Templo de Hatshepsut

NECRÓPOLIS DE TEBAS Y VALLE DE LOS REYES

Tan sólo pasaban unos minutos de las nueve de la mañana cuando bajamos del autobús para comenzar la que sería nuestra tercera visita de la jornada, pero el calor era ya insoportable. No importaba: el Valle de los Reyes constituía el plato fuerte de la agenda del día, así que nos pusimos una gorra y cambiamos las cámaras de fotos por unas botellas de agua (está prohibido hacer fotos en el recinto) ya que la única sombra que hay en el valle es dentro de las tumbas y aún allí hace un calor húmedo inaguantable…

Sin embargo, a pesar del calor, visitar el Valle de los Reyes nos parece imprescindible ya que es una de las necrópolis más importantes de Egipto, en la que se han encontrado más de 60 tumbas de faraones y en cuyo entorno se respira un aire especial

Con el ticket de entrada puedes visitar  3 tumbas de las que en ese momento se encuentren abiertas (están todas incluidas excepto la tumba de Tutankamón, por la que hay que pagar un extra de 100 libras egipcias, unos 5 euros al cambio). Es difícil recomendar algunas tumbas en concreto, pues cada una de ellas es completamente diferente y tiene distintas pinturas en sus paredes. Aunque, por norma general, todas ellas cuentan con una entrada, unos pasillos con diferente decoración y una cámara sepulcral al final, donde se encuentra el sarcófago en el  que se depositaba la momia.

Tumba de Tutankamón
Foto de Benjamín Núñez González

Antes de realizar la visita, seguro que te gustará conocer algunas curiosidades sobre el Valle de los Reyes:

  • El nombre de las tumbas viene dado por el orden en que éstas se han ido descubriendo. Así, la primera tumba que se encontró se llama KV1 (Kings’ Valley 1), la segunda KV2, etc.
  • El tamaño de las tumbas también varía de unas a otras, puesto que su construcción comenzaba cuando el faraón llegaba al poder y finalizaba el día de su muerte. Por esa razón, la tumba de Tutankamón, que falleció a los 17 años, es de tamaño medio-pequeño.
  • Aunque los faraones eran momificados con todas sus pertenencias, lo cierto es que todas las tumbas fueron saqueadas antes o después. Todas excepto una: la tumba de Tutankamón, cuyo tesoro puede observarse en el Museo Egipcio de El Cairo.

Si tras la visita al Valle de los Reyes te quedas con ganas de más, siempre podrás contratar una excursión al vecino Valle de las Reinas, donde la tumba de Nefertari es la atracción principal. No es una visita barata, te avisamos, pues la entrada cuesta 1.000 libras egipcias (unos 100 euros, al cambio).

Templo de Luxor
Templo de Luxor

TEMPLOS DE LUXOR Y KARNAK

La última parada del día fue para visitar los templos de Luxor y Karnak. Estos templos, que en su día estuvieron conectados por una avenida de esfinges de 2 kilómetros de longitud, se erigieron en honor a tres dioses (Amón, Mut y Jonsu) y constituyen el complejo arqueológico más importante de Egipto.

En primer lugar visitamos el Templo de Luxor, en el que dos colosos de faraón de 14 metros de altura dan la bienvenida al visitante. Junto a ellos, un gran obelisco (gemelo al que hay en la Plaza de la Concordia de París) da paso a un gran patio dedicado a Ramsés II y a la mezquita Abu el-Haggag, edificada en honor al patrón de la ciudad y que aún hoy en día se sigue utilizando.

Columnatas, mezquitas de menor tamaño y distintos patios y salas de ofrendas componen el resto de instalaciones en este templo, del que todas las palabras que escribamos quedarían cortas para describir su belleza como se merece.

Templo de Luxor
Templo de Luxor

Se acercaba la hora de comer y las fuerzas comenzaban a flaquear. El intenso calor que hacía tampoco ayudaba. Así pues, nuestro guía, tras consultarlo con el grupo, decidió hacer una visita rápida al Templo de Karnak, el más grande Egipto ya que está formado por varios templos y un lago sagrado.

Día 2: Templos de Edfu y Kom Ombo y… ¡fiesta!

TEMPLO DE EDFU

El segundo día de crucero el despertador sonó bastante rato después de que el sol hiciera su aparición en el cielo de Egipto. La agenda de visitas del día no era tan intensa como la de la jornada anterior, por lo que pudimos dormir un poco más y desayunar tranquilamente mientras charlábamos con nuestros compañeros de barco, que ya estaba atracado en el puerto de Edfu.

Situada a medio camino entre Luxor y Asuán, la ciudad de Edfu exhibe con orgullo el templo dedicado al dios Horus. Este templo, catalogado como el mejor conservado de Egipto, fue construido sobre una colina, de modo que rara vez sufría las inundaciones anuales del río Nilo.

Templo de Edfu
Templo de Edfu

Tal vez el buen estado de conservación en el que se encuentra de templo de Edfu influyó para que éste se convirtiera en una de nuestras visitas favoritas de todo el viaje. Aunque sin duda, lo que realmente nos fascinó, fue la leyenda que rodea el origen de la construcción del templo. Es una historia al más puro estilo Rey León de Disney:

Osiris, rey de Egipto, es traicionado y asesinado por su hermano Seth, que no podía soportar el aprecio que el pueblo egipcio sentía por su rey. Pero, Isis, la esposa de Osiris, consigue revivirle (cosas de la mitología) e incluso tener un hijo con él: Horus, quien se enfrenta a su tío Seth para vengar la muerte de su padre y recuperar así el reino de Egipto.

Por esta razón Horus, simbolizado con la figura de un halcón, está presente en todas las estancias del templo de Edfu, pues se dice que éste fue construido en el lugar donde tuvo lugar el enfrentamiento que liberó a Egipto del mal (o, lo que es lo mismo, del malvado Seth).

TEMPLO DE KOM OMBO

Tras la visita de Edfu regresamos al barco, donde nos dimos un refrescante baño en la piscina antes de la hora de comer… Algunos incluso tuvieron tiempo de echarse una siesta 😉 ya que tardamos un par de horas en llegar a Kom Ombo, nuestro segundo destino del día y el único templo que visitaríamos de noche.

Templo de Kom Ombo
Templo de Kom Ombo

El Templo de Kom Ombo se encuentra en la ciudad del mismo nombre, a unos 45 km al norte de Asuán, y fue construido en honor al dios Sobek, también conocido como el dios cocodrilo. Sin embargo, ya que este animal representaba el mal para el pueblo egipcio (no olvides que el cocodrilo del Nilo es uno de los reptiles más peligrosos del mundo) decidieron agregar otro dios al culto: Haroeris (también llamado Horus el Viejo), representado por la figura de un halcón.

Esta es la razón por la que en el templo de Kom Ombo todos los elementos arquitectónicos aparecen duplicados y perfectamente simétricos a ambos lados del eje central del templo, dando lugar a lo podría entenderse como un templo doble.

Y llegó el momento de la… ¡fiesta!

Si en los cruceros marítimos se celebra la tradicional cena de gala con el capitán, los cruceros que surcan el río Nilo no iban a ser menos, por esa razón, con carácter general, el día que se visita Kom Ombo se celebran en los distintos barcos una fiesta temática egipcia.

Los habitantes de Kom Ombo son conscientes de ello y, aunque no es obligatorio disfrazarse para disfrutar de la fiesta, los vendedores comienzan a ofrecerte chilabas, trajes tradicionales egipcios e incluso el típico atuendo con el que se hace la danza del vientre tan pronto como pones un pie en los alrededores del puerto, donde están atracados los barcos…

Por un momento, llegas a sentirte un euro con patas… Pero nadie te obliga a comprar si no quieres. 😊

Fiesta egipcia
Fiesta egipcia

Con todo, pasado el momento de las compras y el regateo, la noche de la fiesta egipcia se convierte en una de las más especiales e inolvidables no sólo del crucero, sino del viaje entero, ya que se degusta una cena tradicional árabe y luego se llevan a cabo distintos juegos y bailes.

Nosotros disfrutamos mucho ese día. 😆

Día 3: Presa de Asuán, paseo en faluca por el Nilo y visita al Pueblo Nubio

La tercera jornada del crucero por el río Nilo sirvió para darnos cuenta de la enorme importancia que éste tiene en muchos aspectos de la vida cotidiana del pueblo egipcio y de cómo la vida de la población discurre paralela a su rivera.

PRESA DE ASUÁN

Así pues, tras desayunar, subimos al autobús para realizar el corto trayecto que separa la ciudad de Asuán de la Gran Presa. La verdad es que los DinkyViajeros no esperábamos mucho de esta visita pero, dado que estaba incluida en el paquete de excursiones que habíamos contratado, decidimos aprovecharla. ¡Menos mal que lo hicimos! Las vistas de la ciudad desde la Gran Presa son indescriptibles. Lástima que por entonces la pequeña cámara digital que llevábamos no disponía de mucho zoom, razón por la que no tenemos buenas fotos.

Gran Presa de Asuán
Gran Presa de Asuán

La Gran Presa de Asuán está considerada una maravilla de la ingeniería ya que es una de las más grandes del mundo. Los números hablan por sí solos: 3.600 metros de largo y 980 metros de ancho en la base se elevan 111 metros sobre el nivel del mar. Sin embargo, a pesar de que su construcción tenía como objetivo frenar las fuertes crecidas del río Nilo, que causaban inundaciones en zonas agrícolas y pueblos cercanos a su orilla, nunca se ha visto exenta de críticas.

Por un lado, los problemas medioambientales que han ido surgiendo tras la construcción de la Gran Presa: desaparición de animales que realizaban migraciones a lo largo del río, salinización de éste y la consecuente emigración de especies marinas al suprimirse la barrera de la salinidad así como un aumento de la contaminación provocada por los fertilizantes, herbicidas y pesticidas que los agricultores se han visto obligados a utilizar en sustitución de la sal o la aparición de otras especies que transmiten enfermedades, como el mosquito de la malaria.

Por otro, la construcción de la presa dio lugar a un aumento del nivel de las aguas del Lago Nasser, hecho que ocasionó inundaciones en los cercanos pueblos nubios, debiendo proceder a trasladarlos hasta la ubicación que hoy ocupan.

Y precisamente a uno de estos pueblos nubios fue donde nos dirigimos después de visitar la Presa de Asuán.

Mausoleo del Aga Khan
Mausoleo del Aga Khan

PUEBLO NUBIO

La visita al pueblo nubio comenzó con un agradable paseo en barca, desde la que pudimos vislumbrar diversos monumentos como el Mausoleo de Aga Khan, la Isla Elefantina o el Hotel Old Cataract, famoso por haber servido a Ágatha Christie como inspiración para su novela “Muerte en el Nilo”.

Una vez llegamos al poblado, fuimos a visitar una típica casa nubia, donde nos ofrecieron un delicioso té, algunos dulces típicos y una shisha. Después del aperitivo, pudimos ver (y tomar en brazos) dos pequeños cocodrilos…

En aquel instante no lo pensamos y los DinkyViajeros fuimos los primeros en querer abrazarlos pero, después de ver cómo los dos pequeños reptiles iban pasando de mano en mano, llegamos a sentirnos un poco mal por el trato que reciben estos animales…

Falucas en el Nilo
Falucas en el Nilo

PASEO EN FALUCA

En el camino de vuelta, vivimos uno de los momentos más especiales de nuestro viaje a Egipto: un paseo en faluca. Las falucas son pequeños barcos veleros que, sobre todo al atardecer, surcan el río Nilo para deleite de los turistas. Este paseo en faluca suele estar incluido en el precio del viaje a Egipto pero, si no lo estuviera, bien merece la pena pagar el precio que pidan, pues la tenue luz del atardecer en Egipto es incomparable a cualquier otra que hayamos visto nunca.

La última parada antes de regresar al barco para cenar fue en una fábrica de papiros. Allí nos enseñaron el proceso de elaboración de los papiros para, posteriormente, intentar cerrar alguna venta. Los DinkyViajeros ya íbamos sobre aviso de que los precios eran más económicos en el Bazar Khan el Khalili de El Cairo, así que volvimos al autobús con las manos vacías.

Día 4: Visita a Asuán y traslado a El Cairo

Cuando llegamos a la sala de desayuno, el último día del crucero, echamos de menos a algunos de nuestros compañeros de viaje. Pronto supimos que las personas que faltaban habían madrugado para realizar la visita a Abu Simbel, uno de los emplazamientos arqueológicos más importantes de Egipto ya que los templos se encuentran excavados directamente en la roca.

A estas alturas del viaje ya teníamos claro que volveríamos a Egipto en el futuro, así que decidimos saltarnos la excursión a Abu Simbel y dedicar el día a descansar y visitar Asuán. No en vano, visitar Abu Simbel implica darse un buen madrugón (sobre la 3 o 4 de la madrugada) pues se necesitan cuatro horas de autobús para llegar desde Asuán. No obstante, si tienes interés en saber más sobre esta excursión opcional, puedes leer los relatos de Locosxlosviajes y Diariodeabordo. 😊

Mercado de Asuán
Mercado de Asuán

Después de pasar la mañana caminando tranquilamente por las calles y el mercado de especias de Asuán, regresamos al barco para darnos el último chapuzón en la piscina y terminar de preparar el equipaje. La primera parte del viaje a Egipto llegaba a su fin, pero aún quedaba el plato fuerte: visitar la pirámides de Giza…

Galería de imágenes

Si quieres ver más fotos de nuestro crucero por el Nilo, te invitamos a visitar nuestra galería en Flickr con cerca de 40 imágenes de nuestro viaje.

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