Hace unos meses, los amigos Silvia y Sergio, del blog Sin Parar de Viajar, nos retaron a contar las “9 cosas que NO sé hacer cuando viajo”. Aquel desafío, lejos de parecernos complicado, nos resultó fácil. Tremendamente fácil. Demasiado, quizás. Y es que, defectos aparte, son muchas las cosas que a los DinkyViajeros nos quedan por aprender en esto de los viajes…

En esta ocasión, sin embargo, el reto se torna bastante más difícil de responder, pues debemos contar las “9 cosas que SÍ sé hacer cuando viajo”. Así que, de nuevo, volvemos a recurrir al “divide y vencerás”, es decir, vamos a repartir las 9 cosas entre los dos: 3 cosas de Alicia, 3 de Víctor y 3 cosas que a ambos se nos dan de maravilla durante los viajes. ¿Empezamos?

 

Preparados, listos…

Alicia:

1. Buscar la mejor relación calidad-precio

Los que me conocen bien saben que siempre estoy bicheando por Internet. No importa si ya no me quedan días de vacaciones o el presupuesto anual de viajes está casi agotado, siempre guardo la esperanza de encontrar un chollazo, como cuando volamos a Londres por 2 euros o encontramos un vuelo i/v Málaga-Asturias por 10 €. Por algo me llaman la “Maestra Papelitos”…

 

¡Vuelos a 2 euros!

2. Orientación

Tal vez no sepa doblar un mapa pero… ¡ni falta que hace! En el campo o en la ciudad, lo cierto es que tardo muy poco tiempo en hacerme un plano mental del lugar que estoy visitando. Y es una gran suerte que así sea pues, aunque parezca mentira, la capacidad de orientación de Víctor es nula (nivel: se pierde en los parkings de los centros comerciales). 😛

 

Víctor, guarda el mapa que ya sé por dónde es…

3. Desconectar de la rutina diaria

Me basta con poner un pie en el aeropuerto (o en la estación de tren) para olvidar por completo el estrés del trabajo… ¿Trabajo? ¿Qué trabajo? 😉
Por eso no es de extrañar que una de las frases recurrentes durante nuestros viajes sea “a mí viajar me relaja un montón”. Y es que, una vez llegamos a nuestro destino, en seguida me cuelgo mi mochilita (la habréis visto en más de una foto) y me olvido de todo!

 

Así desconecta cualquiera

 

Víctor:

4. Organizar itinerarios lastminute

No hace tanto tiempo, éramos de esas parejas de viajeros que disfrutaba la fase pre-viaje planificando hasta el último detallito del itinerario. Sin embargo, desde hace unos años, nos gusta dejar cierto espacio a la improvisación (la razón de esto, en el punto 7) así que, dada mi incapacidad para dormir en los aviones, aprovecho el tiempo en los vuelos para ir cerrando los detalles de las visitas que vamos a hacer.

 

-Víctor, salimos en 1 hora, ¿tienes listo el itinerario?
-¡Enseguida!

5. Actividad non-stop

Sí, lo confieso: soy una de esas personas que cada día necesita echarse un rato para dormir la siesta, contribuyendo así a la mala fama que arrastramos los españoles en general y los andaluces, en particular. Pero esto tiene su explicación. Y es que cuando vamos de viaje, no sólo soy incapaz de dormir en los aviones, sino que además, una vez en destino, soy de los que nunca se cansa de caminar, visitar monumentos, descubrir paisajes y vivir experiencias nuevas. Vamos, que estando de viaje, tengo más aguante que el conejito de las pilas Duracell. 😉

¡No me he dormido! ¡Estaba descansando la vista!

 

6. Me gusta conducir

Antes de nuestro roadtrip por la Costa Oeste de Estados Unidos nunca habíamos hecho uso del servicio de coches de alquiler, salvo en nuestra vacaciones en Mallorca y Tenerife, donde hacíamos trayectos muy cortos. Sin embargo, después de nuestra aventura americana, le tomé el gusto a este tipo de viajes, sobre todo por la libertad de horarios y de elección de ruta que permiten este tipo de viajes. Por esa razón, tras Estados Unidos, llegó Nueva Zelanda y Australia, Escocia y esperemos que próximamente la Costa Este norteamericana.

 

¡Dale caña!

Ambos dos:

7. Disfrutar del momento (slow travel)

Tal vez sea porque nos hacemos mayores y no aguantamos el mismo ritmo que llevábamos en la veintena, o tal vez porque, con el paso de los años, hemos aprendido a disfrutar de las pequeñas cosas de la vida… El caso es que, si antes nos esforzábamos y poníamos todo nuestro empeño en ver el mayor número de cosas durante nuestros viajes, ahora nos hace mucho más felices visitar los sitios con tranquilidad, no tener prisa y disfrutar de cada momento, de cada experiencia que nos ofrece un nuevo viaje.
¿Quién necesita ser el correcaminos y ver el bosque de pasada en lugar de ser una tortuga ninja y disfrutar del olor de las flores?

 

Otro cafelito más y después seguiremos la visita

8. Adelgazar

Esta cuestión es un Expediente X para nuestra familia y para nosotros mismos. Y es que si, por norma general, la gente suele temer el momento de enfrentarse a la báscula a la vuelta de las vacaciones, a nosotros es una de las cosas que más nos satisface hacer. No nos preguntes cómo ni porqué pero, a diferencia del resto del año, para nosotros volver de viaje significa pesar 2 o 3 kilos menos que cuando partimos. ¡Qué felicidad!
¿Te imaginas cómo nos quedaríamos si diéramos la vuelta al mundo? Tipín, tipín

 

Ufff… Ya va tocando irse de viaje

9. Dar envidia

Palabrita de DinkyViajeros que no lo hacemos adrede pero, en vista de la cantidad de veces que antes, durante y después de un viaje escuchamos eso de “¿Otra vez de viaje? ¡Qué envidia!”, debe ser que lo hacemos muy bien. Lo de dar envidia nos referimos… 😉

 

Cuando le cuentas a un compañero de oficina
que te vuelves a ir de viaje

Y bueno, ahora tenemos que nominar a otros tres bloggers. And the challenge goes to…

 

Esperamos que te haya gustado leer esta entrada tanto como a nosotros nos ha divertido escribirla, que te haya servido para conocernos un poquito mejor y te conviertas en asiduo lector de www.dinkyviajeros.com

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